Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando el escudero oye estas palabras siente una gran preocupación y se esfuerza todo lo que puede en que cambie de idea; pero es en vano, pues —según dice— seguirá a la doncella. Esta comienza a avanzar y él va detrás; cabalgan de tal modo hasta que ha caÃdo la tarde. Entonces, ya habÃan salido del bosque y habÃan entrado en una landa por la que cabalgaron hasta que empezó a anochecer. Llegan entonces a una cerca rodeada por un muro alto; entran uno tras la otra y cuando los de aquella casa ven a la doncella que llega, salen a su encuentro, pues la conocen bien, y le muestran una gran alegrÃa a ella y a su acompañamiento. Aquella noche se alojaron a gusto y con honores; por la mañana se levantaron muy temprano, y el duque se armó y preparó. Pero antes de que montaran, la doncella llama al duque y le dice:
—Seguidme, señor caballero.