Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entonces avanza la doncella seguida por el duque y entran en una habitación muy grande y muy ancha; de allí descienden por unas escaleras a un subterráneo, cuyas puertas son gruesas y fuertes. La doncella abre la puerta y entra, seguida por el duque: en medio del subterráneo ve a cuatro hombres extraordinariamente grandes y corpulentos, de los que tres eran hermanos y el cuarto era su padre. Estos cuatro se entretenían en esgrimir, y de esto sabían más que nadie; tenían escudos fuertes y muy resistentes, de madera tallada y cuerno, y cubiertos de cuero hervido; llevaban corazas galesas y capuchas galas en las cabezas; sus lanzas eran de cuerno y la punta de cortante acero, bien afilada, y no eran demasiado pesadas sino ligeras y muy manejables.