Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Mira a la doncella, que está muy contenta:
—Por mi fe, doncella, y por la cosa que más queráis, decidme a dónde han ido, si lo sabéis.
Le contesta que no lo sabe, asà le ayude Dios. Entonces Lanzarote se enfada pues teme haberlo perdido todo porque se le han escapado y se mantiene pensativo durante un gran rato en pie. La doncella le pregunta qué espera:
—Esperaba a esos dos malvados cobardes que han huido de aquÃ, pues temo que vuelvan cuando yo me haya ido y que digan que huà de ellos.
—Teméis una locura. ¿No os parece que es mejor que las aventuras huyan ante vos a que vos huyáis ante las aventuras? Continuad en busca de otras, pues en esta habéis fracasado. Del mismo modo me gustarÃa que fracasarais en todas las demás.
—Que no me vuelva a ayudar Dios, doncella, en modo alguno lo desearÃa: me habrÃais privado del gran honor que me prometisteis no hace mucho.