Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Por su parte, Farién y sus gentes han vuelto a la torre, con gran alegría, porque pensaban haber recuperado a sus señores. Pero tan pronto como anocheció, justamente a la misma hora en que la doncella del Lago les mostró a los niños a los que estaban cenando con ella, en ese mismo momento, adquirieron los lebreles su auténtica apariencia y así los vieron en la torre de Gaunes. Todos se quedaron más sorprendidos y asustados que nadie, y vuelve a empezar la preocupación, la angustia y el dolor de los caballeros de Benoic; todos a una gritan que irán a matar a Claudás, o que morirán ellos, pues ya están seguros de que ha dado muerte a sus dos señores. La aflicción de Farién es muy superior a la de todos los demás, como si ya nunca fuera a ver a sus señores, a los que amaba y quería por encima de todo en este mundo: teme y piensa haber perdido cuanto ha estado cuidando y criando. Siente tal dolor en el corazón que por poco no se le parte.