Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Enano, dame noticias de los que llevan a la reina, si sabes.
—Si quisieras montar en la carreta como éste, te llevarÃa a un sitio en el que oirÃais noticias.
—Si Dios quiere no me montaré en carreta.
—Entonces no tienes tantos deseos de ser afrentado como este desdichado caballero.
Mi señor Galván cabalga tras la carreta hasta que empieza a atardecer. Llegan entonces a un castillo y tan pronto como entran, empiezan todas las gentes a gritarle a Lanzarote, lo maltratan, le tiran piedras y le preguntan al enano qué delito ha cometido. El enano atraviesa el castillo; cuando ya han llegado a la otra parte, mi señor Galván le dice a Lanzarote:
—Señor caballero, ¿no irÃais a caballo más honrosamente que en esta carreta? Aquà tengo dos caballos: tomad el que queráis, será para vuestro honor y para el mÃo.
—Por Dios —responde el enano—, no montará, pues debe ir en la carreta hasta donde yo voy a pasar la noche.
Lanzarote dice que asà lo hará.