Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Doncella, ¿por qué?
—Porque habéis estado en carreta: estáis deshonrado en todas partes.
Al oÃrlo, Lanzarote siente tal dolor que poco falta para que se mate con su propia espada; pero cuando piensa que lo ha hecho por su dama, vuelve a meter la espada en la vaina y abandona su dolor.
Lanzarote se dirige directamente a la torre de la que habÃan salido las dos doncellas, entra y llega a una habitación muy hermosa en la que habÃa una alfombra riquÃsima; se quita el escudo del cuello y se tumba sobre la alfombra armado como iba, con el yelmo. No pasó mucho rato hasta que llegaron las dos doncellas; le habÃan preguntado a mi señor Galván quién era el caballero, pero éste no supo qué decirles. Cuando lo vieron acostado en la alfombra más hermosa, se preguntaron con admiración, más que antes, quién era. Entonces, una de ellas le dice:
—Eh, señor caballero afrentado, maldita sea la hora en que os acostasteis ahÃ.
—¿Por qué?
—Porque es una cama demasiado rica para un hombre como vos.
—Si fuera más rica, más me hubiera atrevido a acostarme en ella.
—Asà me ayude Dios, en breve lo podremos comprobar.