Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Luego, deja a la doncella y se vuelve con el caballo, yéndose tal como había venido, hasta que salen del bosque y llegan a un gran prado que estaba lleno de damas, doncellas, caballeros y criados que bailaban y cantaban unos mientras que los otros se entretenían en bohordar y jugando a las tablas y al ajedrez. Tan pronto como el caballero que amaba a la doncella salió del bosque, picó espuelas y fue a los que estaban jugando y les dijo:
—No juguéis más, pues acaba de llegar el vencido de la carreta.
Al punto dejan el juego y empiezan a gritar todos, menos los que eran del reino de Logres, que eran numerosos y que no jugaban sino que se limitaban a mirar, pues no les apetecía entretenerse. Cuando todos abandonaron el juego, el caballero sujetó a la doncella por el freno y empezó a llevársela. Un vasallo viejo le salió al encuentro, diciéndole:
—¿Qué es esto, buen hijo? ¿De dónde vienes?
—¿De dónde? ¿Acaso no veis lo que he ganado?
—¿Dónde la has ganado? ¿Te la ha entregado este caballero?
—Lo mismo me da que me la entregue como que me la discuta, y ya veis cómo se resiste.
A continuación, le dice al otro:
—Dejadla, señor caballero, pues la doncella no necesita vuestra custodia.