Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor caballero, si desmontáis, yo pasarÃa la barra y podrÃamos combatir a pie.
El caballero le contesta que no lo hará.
—Entonces os mataré vuestro caballo —le responde Lanzarote—, y habréis perdido más.
—Si podéis matarlo, matadlo.
—Asà me ayude Dios, nunca maté a sabiendas un caballo, a no ser que viera peligro de muerte o de un gran daño; os dejaré que avancéis.
Avanza entonces el hijo del vasallo y el guardián le dice:
—Señor, quitaos de ahÃ, pues no combatiré contra vosotros dos.
—Os garantizo —le contesta el de la carreta— que no os hará nada ni él ni nadie, salvo yo mismo.