Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Le pregunta a Meleagant si se conformará por ahora y este contesta que sÃ, pues puede reemprender el combate cuando quiera.
—Ciertamente —le dice Lanzarote—, lo siento y sabed que lo hago a la fuerza.
Se separan sin más; Meleagant siente una gran vergüenza y su padre lo consuela, pero él dice que matará a Lanzarote con sus dos manos antes de que salga del paÃs.
—Debes saber —le dice su padre—, que si muere por ti, no obtendrás ni un pie de mi reino, pues no me heredará ni un traidor ni un asesino.
Meleagant salió por la noche de la ciudad y se fueron de la tierra todos los que quisieron irse, pues el rey ordena que nadie sea detenido. Por la mañana, Lanzarote va en busca de mi señor Galván acompañado por cuatro caballeros armados, entre los del paÃs y los desterrados, y lleva sus armas consigo. El rey hace saber por toda su tierra que lo traten como si fuera su propia persona.
Cuando ya estaba cerca del puente, a menos de siete leguas, se encontró con un enano que montaba un caballo de caza blanco. El enano pregunta por Lanzarote y se lo muestran.
—Señor —dice—, mi señor Galván os saluda.
Lanzarote le muestra una gran alegrÃa y le pregunta que cómo está.