Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Es el caballero más hermoso y mejor de cuantos he visto, al que en mala hora vi, si no es más cortés de lo que se me ha dicho; es el vencedor del torneo. Es mi cuerpo y mi corazón, mi pérdida y mi ganancia, mi dolor y mi alegrÃa, mi mal y mi bien, mi riqueza y mi pobreza, mi Dios y mi fe, mi vida y mi muerte, y mi espÃritu. Si me falla no deseo seguir viviendo.
—Decidme, ¿estáis dispuesta a abandonar ese amor de alguna forma?
—Por Dios, no, pues lo amo tanto que aunque yo estuviera en una alta torre de cien toisas y él al pie de la misma, me atreverÃa a saltar sobre él, pues el señor de todas las cosas terrenas, es decir Amor, me protegerÃa y no recibirÃa ningún daño. Si alguna vez habéis tenido compasión de alguna doncella, tenedla ahora de mà o no esperéis más que la muerte.
—Id a acostaros, y ved este anillo que le entregaré de vuestra parte: tiene la virtud de hacer que os ame, quiera o no; yo os ayudaré con todas mis fuerzas, y haré que venga a vuestro alojamiento.
—Señora, no os burléis de mÃ, pues me darÃais la muerte.
—No lo hago.