Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, cuando esta mañana os separasteis de nosotras a la entrada del bosque, fuimos detrás de vos y nos encontramos un caballero armado que quería llevarme a la fuerza. Pero Keu se adelantó, dispuesto a socorrerme, y combatió con el caballero; éste lo derribó y después derribó a Saigremor el Desmesurado y a Dodinel el Salvaje. Cuando Lanzarote vio esto, combatió contra él y se golpearon con tanta fuerza que se metieron las lanzas en el cuerpo, pero a pesar de todo Lanzarote lo derribó; luego, fue tras una vieja, a la que tenía que seguir. Envié a Keu el senescal detrás de él para hacerlo volver, pero Lanzarote no quiso hacerlo. Todos nosotros nos lamentamos por esta aventura; fuimos tras vos, intentando alcanzaros y llegamos a la Fuente de las Hadas, allí descabalgamos para descansar. Saigremor dijo entonces que iría a buscarnos algo para comer; se fueron él y Dodinel el Salvaje, diciendo que se dirigirían a casa de Mathamás: se marcharon y nunca más volvimos a tener noticias de ellos; sólo Dodinel me envió como prisionero a un caballero, al que había vencido. No tardó mucho en pasar por delante de nosotros un caballero que llevaba vestidas las armas de Lanzarote y de cuyo arzón colgaba la cabeza de un caballero recién muerto, que tenía el cabello tan rizado como Lanzarote: empezamos todas a gritar y fuimos hacia él; pero al vernos venir, se dio a la fuga. Envié tras él a Keu el senescal y al caballero preso, pero no hemos visto volver a ninguno; esperamos allí mucho rato hasta después de la hora de nona y, luego, regresamos aquí. Ya os he contado todo tal como nos ha ocurrido hoy.