Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Bien veo que es más poderoso de lo que yo pensaba y si hiciera que mi hermano resucitara, que pudiera hablar conmigo, nunca volverÃa a creer en otro dios más que en Él.
Cuando José oyó lo que Mategrant decÃa, se arrodilla en el suelo y dice:
—Dios, que creaste el mundo, que hiciste la luna, el sol y los cuatro elementos, que te dignaste nacer de la Virgen, que fuiste crucificado en la Santa Cruz y te dejaste escupir, golpear y herir por los traidores judÃos y deseaste probar la muerte para rescatar a tu pueblo de las penas del infierno, Señor, igual que resucitaste de la muerte, haz un milagro con este muerto ante todos los que están aquÃ.
A continuación, José se pone en pie y no tardó mucho el muerto en levantarse sano y salvo, y corre hacia donde ve a José; le besa los pies y dice, de forma que todos lo oyen:
—Éste es el santo hombre que descolgó al hijo de Dios de la Vera Cruz; Dios lo ha enviado entre nosotros para que seáis bautizados, pues de otro modo no podréis escapar de la duradera muerte del infierno.
Cuando José ve al muerto resucitado, lloró de compasión y le dio las gracias a Dios de todo corazón; luego, dijo a los que estaban a su alrededor:
—Señores, ya podéis decir que ése, del que os he hablado, es Dios, más poderoso que los demás.