Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¿Cómo? ¿Sois suyo?
—SÃ, asà es. ¿De quién deberÃa ser si no? Ella me ha comprado pagando un precio tan alto que por el dolor que ha tenido debo ser suyo.
Y él mismo descubre entonces el rostro y lo destapa, de forma que todos puedan ver la herida sin dificultad. Y la dama vuelve a hablar:
—Ciertamente, ha empleado bien la herida si la ha recibido por vos; y que Dios no me vuelva a ayudar si no llegáis a ser un esforzado y noble caballero, si es que llegáis a la edad de ser un hombre.
De esta forma hablan a Lionel unos y otros. La Dama del Lago se dispone a ir el dÃa siguiente al rÃo, junto a Charosque, a donde llevará a los dos niños para que los vea Leonches de Paerne, que los está esperando.
Lambegue y los niños aceptan la decisión; la dama no dejaba que los otros fueran a verlos porque no querÃa que supieran dónde estaban los niños, pues podrÃan estar al acecho sin que éstos se dieran cuenta, y los cogerÃan fácilmente si iban un dÃa a jugar al bosque o cuando volvieran.