Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Por la mañana, cuando el sol se levantó, mi señor Galván se despertó encontrándose en la carreta más fea del mundo, y viendo que su escudo había sido atado a una de las varas de la carreta y su caballo había sido atado tras ella; entre las varas había un caballo tan delgado y tan malo que al parecer apenas valía tres monedas. Al verse en semejante lugar siente tal dolor que preferiría estar muerto a seguir vivo. Entonces llega allí una vieja con un látigo y empieza a golpear al caballo, llevándolo con gran rapidez por las calles de la ciudad. Cuando los ministriles ven al caballero en la carreta, van tras él gritando y voceando, arrojándole estiércol y boñigas, zapatos y todo tipo de basura que encuentran; de este modo lo acompañan fuera de la ciudad. Cuando ya ha pasado el puente de madera, la vieja se detiene y lo desata, ordenándole que salga de la carreta, pues ha estado demasiado tiempo sentado en ella. Se apea y monta en su caballo, preguntándole a la vieja cómo se llama el castillo, a lo que ésta le contesta: «Corbenic».
Luego, mi señor Galván se marcha con el mayor pesar del mundo, maldiciendo la hora en que nació y en que fue armado caballero, pues ha vivido tanto que se ha convertido en el más vil y deshonrado de todos los hombres.