Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Mi hermano y mis sobrinos me han hecho saber que harÃan gustosos las paces conmigo si asà lo deseo; gracias a Dios y a vos, ahora me encuentro en un punto tal que puedo quitarles todas las posesiones si quiero; pero no habrÃa logrado vencerles si Dios no os hubiera mandado aquÃ: por eso no haré nada sin vuestro consejo.
—Por mi fe, son amigos Ãntimos vuestros; no os aconsejarÃa en modo alguno que siguierais combatiendo contra ellos, pues si otros les perjudicaran, tendrÃais que ir en su ayuda. Por eso os recomiendo que hagáis las paces antes de que yo me vaya.
—Por Dios, señor, vuestro consejo es muy leal y asà lo haré; os agradezco todo lo que habéis dicho.
A continuación, convoca a su hermano y a sus amigos para que vayan a hablar con él, y asà lo hicieron en cuanto llegó el mensajero. Reunidos delante de Guerrehet, hablan hasta que se establece la paz por ambas partes, perdonándose la ira. Presentan a los prisioneros y todos juntos juran al señor que nunca le harán nada que le pueda desagradar y que le ayudarán contra cualquiera, salvo contra su señor natural. Él les promete amistad a partir de ese momento y ellos hacen lo mismo.