Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por mi cabeza, entonces no me amaréis, porque os odio y desprecio pues habéis faltado al amor de aquella que os querÃa más que a sà misma, y no habrá quien os oiga contarlo, que no os menosprecie al saber que estáis acostumbrado a engañar a las damas y a las doncellas de otras tierras. Bien sé que del mismo modo que me requerÃs hoy, requeriréis a otra mañana, si encontráis, y no conozco traición más pobre que la de engañar a las mujeres mediante la fácil conversación, pues no cuesta trabajo vencerlas. Me parece que obrando asà lográis más vergüenza que honra.
—¿Por eso me despreciáis?
—Asà es.
—¿Y por qué me odiáis? Pensaba haber merecido más vuestro amor que vuestro odio.
—Por mi cabeza, os lo voy a decir. Hay en esta tierra un caballero que me ha amado con amor durante mucho tiempo; gracias a su valentÃa, le he concedido mi amor, sin que en ningún momento me haya tocado tan cerca como estáis vos ahora. Pero le he asegurado con promesas que sólo lo amaré a él, y que no habrá en el mundo ningún hombre por el que lo cambie, antes bien, que odiarÃa a todos los que me requirieran de amores, porque él busca mi honor y los demás mi vergüenza. Ya os he dicho por qué os odio y os desprecio. ¿Me afrentaréis ahora, haciendo lo que me pedÃais?