Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Luego la doncella le hace comer un poco, mientras lo contempla con mucho gusto, pues le parece tan hermoso que cree que nunca se va a hartar de mirarlo; se tiene por loca y se critica continuamente, llamándose desdichada y preguntándose:
—Desgraciada, ¿por qué lo miro con tanto gusto?
—Porque es hermoso.
—¿Y para qué me vale la belleza, si no es mÃo?
—Sà que me vale, pues mirarlo me produce en el corazón una gran dulzura y una esperanza tan agradable que me bastarÃa para ser rica, si no pensara que me equivoco. Pero a menudo vemos que las cosas no ocurren como las gentes esperan y por eso no puedo confiar en la esperanza que esto me produce.
De esta forma discute la doncella consigo misma, se argumenta y responde hasta que Lanzarote termina de comer. Entonces la doncella ordena que le preparen la cama, y asà se hace. Acuesta a Lanzarote y lo cubre ligeramente para que el calor no le haga daño; luego se queda delante de él hasta que piensa que se ha dormido. Al cabo de un rato, cuando ve que duerme, hace que los demás salgan de allÃ, pues no quiere que lo despierten. Se sienta a su lado y comienza a pensar y a contemplar a Lanzarote; después de un buen rato, se dice como mujer triste: