Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Recibieron muy buen alojamiento aquella noche, pues el caballero les dio cuanto pudo; por la mañana, Boores se despidió de Lanzarote, porque ya no podÃa quedarse por más tiempo; antes de montar le dijo:
—Señor, os he hecho más daño del que pensáis.
—¿En qué?
—Os lo voy a decir. ¿Os acordáis de aquel que en vuestra presencia intentó llevarse a la reina y os enfrentasteis con él, derribándolo?
—SÃ.
—Señor era yo el que lo intentaba y el que combatió contra vos. Pero sabed que no os reconocÃ, y os pido perdón por todo lo que os hice.
—¿Cómo? ¿Erais vos? Por Dios, cometisteis una grave ofensa al ponerle la mano encima a tan alta dama: merecÃais haber perdido la vida; os prohÃbo que volváis a cometer tal ofensa, pues sabed que si lo hicierais yo serÃa enemigo mortal vuestro.
Boores le jura que tuvo que hacerlo a pesar suyo y le cuenta cómo lo habÃa prometido, asegurándole que nunca, mientras viva, hará nada contra su voluntad.