Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Luego se marcha Boores y encomienda a todos a Dios; se aleja con la doncella que lo llevaba ante la Dama de Galvoie. Lionel lo acompaña un poco y luego regresa al lado de Lanzarote. Al verlo, éste le dice que tiene que ir a la corte a consolar a su señora; le hace coger la caja en donde estaban los cabellos y se los entrega, diciéndole que tan pronto como haya estado en la corte, que regrese para sabe cómo va todo. Lionel toma la caja y se la guarda en el regazo y hace que le traigan las armas; después de montar se marcha y cabalga las jornadas necesarias hasta que llega a la corte alrededor de la hora prima.
El rey había ido a cazar ese día y la reina acababa de volver de la iglesia y estaba sentada a la ventana por la parte de los miradores, contemplando el patio: reconoció a Lionel por las armas y tuvo una gran alegría, pues estaba segura de que le traía noticias de aquél al que no ama menos que a sí misma. La reina entra en sus habitaciones y ordena que salgan todas sus doncellas, pues quiere recibirlo a solas.
Cuando Lionel descabalgó preguntó dónde podría encontrar al rey y le dijeron que estaba en el bosque con gran compañía de gentes.
—¿Dónde podré encontrar a mi señora la reina?
—Acaba de entrar en su habitación.