Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, para que creáis mejor que es verdad lo que digo, os traigo sus cabellos en una caja de marfil.
—Que Dios no me vuelva a ayudar si no os lo agradezco ahora más que si me hubierais dado cien marcos de oro.
A continuación hace que lo desarmen dos escuderos; cuando ya está desnudo se saca el cofre del regazo y se lo entrega a la reina, diciéndole:
—Señora, ésta es la caja.
Al ver los cabellos empieza a besarlos, a ponérselos ante los ojos y a mostrar tal alegrÃa como si fueran los cabellos de algún santo. Durante todo el dÃa estuvo la reina con Lionel; llegada la hora de cenar se acercó un escudero a la reina y le dijo:
—Señora, mi señor no regresará hoy, pues se ha quedado en el bosque y no querrÃa que os encontrarais a disgusto en su ausencia; por eso os pide que os alegréis y estéis contenta, reuniendo tan gran corte como si estuviera él presente.
La reina le contesta que asà lo hará y, después, le dice a Lionel:
—Mi dulce amigo, ¿qué me aconsejarÃais?
—Señora, ¿de qué?