Historia de Lanzarote del Lago

Historia de Lanzarote del Lago

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando Claudás ve que contra él se dirige el hombre que más lo odia, no se siente seguro, pues está sin lanza, sin yelmo y sin escudo: tiene miedo de morir si espera. Y, sin más, se da a la fuga. Lambegue galopa tras él y acercándosele le grita: «¡traidor!». El rey desenvaina la espada y vuelve la cabeza: estaba completamente solo, pues sus gentes le temían y habían retrocedido tan pronto como vieron que obligaba a que se volvieran los que acosaban a Farién.

—¿Qué te ocurre —sigue gritándole Lambegue—, malvado traidor? ¿Vuelves hacia tu enemigo mortal que no quiere nada tanto como tu muerte, cobarde sin palabra, que pretendes que maten deslealmente a mi tío?

Cuando Claudás oye al que lo odiaba más que nadie que lo llama cobarde y traidor, y que va al galope tras él, siente, gran temor. Sabe que corre gran peligro si lo espera, pues tendrá que esquivar el hierro de la lanza sin escudo; pero si se va sin hacer nada, se considerará deshonrado para siempre. Sin embargo, teme más una vida sin honra que una muerte digna; se encomendará a Nuestro Señor: levanta la mano derecha y se hace el signo de la cruz en el cuerpo y en la cara; después, toma la espada y vuelve la cabeza del caballo hacia el que le persigue y lo hace como si no le importara la muerte y como un valiente, y entonces empieza a gritar:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker