Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Bueno, señores, habéis tenido más suerte de lo que creéis, pues tengo aquà dos caballeros que pondrán fin a vuestra guerra antes de un mes.
Le preguntan que quiénes son.
—No podéis saber por ahora sus nombres, ni yo os los diré, pues me lo han prohibido; pero os digo que debéis ir ante ellos y mostrarles la mayor alegrÃa, como se debe hacer a dos hombres tan valientes.
Van a verlos y hacen por ellos el mayor gozo del mundo, prometiéndoles ponerse a su servicio en todo; por la noche hicieron grandes fiestas.
La mañana siguiente los llevaron a oÃr misa a una capilla que habÃa allà dentro; un poco después de la hora de prima empezaron a gritar en el castillo: «¡A las armas! Montad, señores caballeros, pues nuestros enemigos están en las murallas».
Los cinco hermanos se dirigen a Lanzarote y le piden que se ponga las armas, a lo que les contesta que no dejarÃa de hacerlo y de ir a ver cómo combaten los de fuera, «pero deseo que vayáis vosotros por delante, y si veo que necesitáis mi ayuda, os socorreré».