Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al llegar al castillo, después de apear a Lanzarote, hicieron que lo pusieran en una hermosa habitación muy fuerte y oscura, en la que no habÃa más que una puerta y dos ventanas enrejadas. A continuación, deshicieron el encantamiento y Lanzarote despertó, mirando a su alrededor y viendo abundantes velas; empezó a santiguarse y a preguntarse a sà mismo: «Santa MarÃa, ¿dónde estoy? Por mi fe lo que veo es encantamiento, pues hace un momento me acosté a la sombra de un manzano en un bosque y ahora me encuentro no sé en qué castillo o fortaleza o en un lugar en el que no conozco a nadie. Por mi fe, o soy vÃctima de los fantasmas o no sé qué decir de mà mismo». Se acuerda entonces de Lionel que estaba acostado junto a él y mira a su alrededor por si lo veÃa; al no encontrarlo, lo siente tanto que no sabe qué decir y exclama que los diablos lo han llevado allÃ.
Poco después vio que abrÃan la puerta de la habitación; entró una doncella que le llevaba abundante comida. La saluda al verla venir y ella hace lo mismo.
—Doncella, por la cosa del mundo que más améis, decidme dónde estoy.
—Señor, estáis en el Castillo de la Carreta, que está a la entrada de Gorre.
Lanzarote se santigua por lo extraordinario del hecho.
—Santa MarÃa, ¿quién me trajo?