Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, festejad a vuestro huésped, pues no podéis honrar a nadie más valiente que él.
—¿Valiente, señora? ¿Qué decís? No digo que no sea valiente y esforzado, pero un hombre valiente tiene mucho más trabajo del que yo pensaba esta mañana. He aprendido tanto hoy, que pienso que en el mundo sólo hay un hombre valiente. El que yo digo, he visto que lo demostraba entre caballeros y desde que se creó la caballería, no creo que ningún hombre mortal haya realizado maravillas como las que él ha hecho hoy.
La dama le pregunta entonces, como si no hubiera estado allí.
—Señor, ¿dónde visteis a ese caballero que decís?
—Fue en la reunión del rey Bandemagus y del rey de Norgales.
—Señor, ¿qué maravillas podía hacer mayores que los demás?
—¿Cuáles? En un año no os las contaría todas. Por mi fe, que Dios no me vuelva a ayudar si sé contar todo lo que le vi hacer; no me creeríais, aunque os lo jurara sobre sagrado, pues os parecería extraordinario.
A la dama le agrada escuchar lo que ya había visto, y delante mismo del que lo había llevado a cabo le dice a su señor: