Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se dirige hacia ellos dando grandes pasos, y cuando el caballero lo ve venir, teme que lo mate y empieza a gritar:
—¡Ayuda, ayuda!
—Por mi cabeza, de nada os servirá la ayuda, pues vais a morir y es justo que asà sea, pues pretendÃais deshonrar a la fuerza a esta doncella.
Levanta la espada y el caballero intenta huir, pero no puede, pues Lanzarote le golpea en el hombro izquierdo cortándoselo y haciéndole caer a tierra mortalmente herido. Los otros corren a ayudarle y Lanzarote los espera con la espada desenvainada: mata a tres de inmediato, pues los encuentra desarmados; los demás se dan a la fuga, temiendo morir, y corren hacia la montaña. Lanzarote toma el mejor de los tres caballos, pues habÃa perdido el suyo, y deja que los demás se vayan por donde quieran; luego vuelve junto a la doncella, que estaba espantada, pues no sabÃa de dónde habÃa salido Lanzarote.
—Buen señor —le pregunta—, vos que me habéis salvado, ¿sois Lanzarote?