Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago El portero corre a cumplir sus órdenes y Lanzarote y la doncella pasan el puente y desmontan en medio del patio. No pasó mucho rato hasta que el señor y la dama del lugar se vistieron y se prepararon; salen de la habitación y hacen encender velas, para ver con claridad. Acuden a la doncella y le muestran una gran alegría; ésta le dice a su prima que le permita entrar y que haga fiestas al caballero que ha traído, «pues tened por seguro que no podéis servir a nadie más valiente que él». Le pregunta quién es y la doncella le contesta que es Lanzarote del Lago. Se alegran mucho todos y hacen que lo desarmen. Luego, la doncella pide que les preparen algo de comer, pues no habían tomado nada aquella noche; el señor se lo dice a sus gentes, que cumplieron el mandato, diciendo que todo estaba preparado. Colocan las mesas y comen tanto como desean; después fueron a acostarse y durmieron.
La mañana siguiente se levantaron los de dentro poco después de la hora de prima y le preguntaron a la doncella qué aventura la había llevado la noche anterior a tal hora por allí; ella les contó lo ocurrido y cómo un caballero la habría afrentado de no ser porque Lanzarote la defendió; dijo que mucho le había ayudado Dios según las cosas ocurridas.
Cuando Lanzarote estuvo vestido y preparado fue a la sala y saludó a su huésped, diciéndole que Dios le diera un buen día.