Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al oÃrlos, Farién siente gran aprecio por ellos y se alegra; querrÃa recompensarlos si pudiera por la lealtad que le han demostrado. Y asà se disponen a defenderse: se separan y cada cual va a su alojamiento, y Farién y su sobrino se dirigen a la torre. Cuando estuvieron desarmados, Farién sube a las almenas y contempla por todos los lados la multitud de gente que hay en el ejército enemigo: sabe que la ciudad no puede ser defendida, y será tomada, pues tienen muy pocos alimentos para todos los que están dentro; empieza a llorar con amargura y suspira en el corazón. Mientras lloraba y suspiraba asÃ, llegó su sobrino Lambegue: al oÃr que se queja y lamenta de tal modo, se dirige hacia él en silencio, despacio, para que no se pueda dar cuenta, y escucha y oye que se está diciendo a sà mismo: