Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Recomienzan entonces sus lamentaciones, mientras que él cabalga hasta la entrada de unas brozas, donde encuentra una ermita rodeada por hondos fosos. Se dirige a la puerta, llama y le abre un clérigo; entra en ella y descabalga. El ermitaño que había salido, y que ya había dicho sus oraciones, toma su escudo y hace que se quite las armas, llevándolo a su casa, que era grande y hermosa para dar alojamiento a los caballeros andantes que por allí pasaban; el lugar se llamaba Ermita de los Andantes. Cuando la cena estuvo dispuesta, mi señor Yvaín se sentó en el prado donde habían colocado la mesa. Después de cenar, el ermitaño le preguntó a mi señor Yvaín quién era y de dónde; él le contestó que pertenecía a la casa del rey Arturo, que era compañero de la Mesa Redonda, y que se llamaba Yvaín, el hijo del rey Urián.
—Por Dios, entonces ya sé quién sois. Vi a vuestro padre muchas veces y lo traté a menudo cuando era caballero andante, antes de la coronación del rey Arturo; yo hubiera sido compañero de la Mesa Redonda, pero no quise entrar en ella por un caballero que ya era compañero al que odiaba a muerte, y al que después malherí en los brazos. Cuando el rey Arturo fue coronado me desheredó pero decidme ahora si los de la Mesa Redonda son iguales que los que yo conocí.
Mi señor Yvaín le pregunta cómo eran.