Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se va y deja a las doncellas; cabalga hasta después de mediodía en que llega a un valle; en él había una hermosa fuente bajo dos olmos. Se dirige hacia allí y encuentra a dos doncellas y un escudero que estaban comiendo caza y pastel de corzo junto a la fuente. Las saluda y éstas se levantan al verlo y le ruegan que descabalgue y que se quede con ellas hasta después de comer; mi señor Yvaín les contesta que no lo hará, que no necesita quedarse. A pesar de todo, le insisten hasta que consiguen que desmonte, se quite el yelmo y coma caza.
Llevaban un poco comiendo, cuando una de ellas le dice a mi señor Yvaín:
—Señor, ¿veis lo que yo veo?
Le señala a un caballero que venía hacia ellos; cuando ya está cerca, las doncellas le dicen a mi señor Yvaín:
—Señor, poneos el yelmo en la cabeza, pues ese caballero viene contra vos y si estáis armado, estaréis más seguro.
Se ata el yelmo y, mientras tanto, el caballero llegó hasta ellos. Al ver a mi señor Yvaín, le dice:
—Ladrón, ¿por qué habéis destruido esta tierra, que el diablo ha quedado en libertad, perdiendo nosotros la paz? Ya que lo habéis liberado, es justo que perdáis la vida por ello.