Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Ataca a mi señor Yvaín, que corre a su caballo y monta y galopa contra el caballero, derribándose ambos al suelo; vuelven a ponerse en pie, desenvainan las espadas y se golpean, haciéndose volar la sangre del cuerpo; dura tanto el combate que los dos quedan cansados y fatigados. Han dado tantos golpes y han recibido tantos, que el caballero no puede resistir más y pide misericordia, tendiendo la espada y diciendo:
—Noble caballero, piedad, haz conmigo lo que quieras, pero salva mi vida.
Mi señor Yvaín recibe la espada y le contesta:
—Tienes que prometer que cumplirás mi voluntad.
El caballero se lo promete así. Vuelve a envainar la espada mi señor Yvaín y les pregunta a las doncellas qué hará con el caballero, a lo que éstas le contestan que haga según su voluntad.
—Te diré lo que vas a hacer: irás al Castillo de la Colina y si encuentras allí al gigante, le dirás que Yvaín, el hijo del rey Urián, ha derribado su escudo a despecho suyo y que no sea tan villano como para perjudicar a los del castillo ni a los de toda esta tierra, sino que vaya a combatir contra él si se atreve.
—¿Queréis que vaya allí?
Mi señor Yvaín le contesta que sí.
—Por el nombre de Dios, buscad a otro que vaya, pues no iré ni a cambio de toda la tierra del rey Arturo.