Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por mi fe, si no vas te mataré.
El caballero le contesta que prefiere que lo mate a ir. Yvaín finge ir a cortarle la cabeza y el caballero dice entonces que prefiere ir, a morir en ese momento; «pero si me ocurre algo que no deba, la afrenta será para vos y el daño para mí».
—Ve y no te preocupes de nada, pero antes de que vayas quiero que me digas tu nombre.
Le contesta que se llama Tridán de la Empalizada; a continuación, se marcha y cabalga hasta llegar al Castillo de la Colina.
Cuando llegó allí sería alrededor de la hora de vísperas, pues iba despacio como quien estaba muy a disgusto, porque había perdido tanta sangre que se encontraba muy débil; descabalgó en el poyo y se presentó al gigante, que no sabía una palabra de que su escudo hubiera sido tirado, pues nadie se había atrevido a decírselo, y a pesar de todo, los de la tierra pensaban que ya lo sabría. Cuando se presentó a él, Tridán le dijo:
—Señor, me envía a vos Yvaín, el hijo del rey Urián, que a despecho vuestro ha tirado vuestro escudo; si os peleáis con otro será cobardía; pero si queréis vengar la afrenta, id contra él, del que tendréis noticias porque lleva vuestro escudo.