Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Luego, Boores se dirige al rey y le pregunta:
—Señor, ¿he hecho lo que tenÃa que hacer con esta batalla?
—Señor, sÃ.
—Entonces, os ruego que entreguéis a la doncella el castillo que ha ganado en esta batalla.
El rey le contesta que lo hará con mucho gusto; la inviste y la dama se lo agradece mucho. Entonces hacen desarmar a Boores, quiera o no quiera, pues según dicen, no se irá de allà en el dÃa, sino que le mostrarán una gran alegrÃa por amor al combate que ha vencido; lo llevan al castillo y las doncellas van bailando y danzando, y lo hacÃan todo por Lanzarote, al que no le habÃan mostrado tan gran alegrÃa como hubieran querido. Cuando ya estaban en el palacio, empezaron una fiesta mayor que la de antes; cantan y se divierten hasta después de la hora de vÃsperas, en que colocaron las mesas. Boores se sentó junto a la hermosa hija del rey Pelés, que ya no llevaba el Santo Grial por las mesas, pues habÃa perdido la virginidad y por eso no podÃa realizar el servicio que antes hacÃa, ya que todos los ministros que servÃan al Santo Grial tenÃan que ser vÃrgenes y puros; por eso habÃa sido quitada del servicio y habÃa ocupado su lugar una prima hermana suya, sobrina del rey, virgen de carne y de voluntad.