Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago La reina asà lo hace y la doncella recibe la investidura muy contenta y alegre por el suceso. Lanzarote le pregunta entonces si desea que haga algo más.
—Señor, no por ahora, pues gracias a Dios y a vos, habéis hecho por mà todo lo que yo deseaba.
Lanzarote le contesta que le parece bien. Pide licencia a todos los del lugar, pues desea marcharse. Morgana, que estaba delante de él y que querÃa verlo para ver si lo reconocÃa, pues pensaba que era caballero de la casa del rey Arturo, su hermano, le dice:
—Señor, por Dios, decidme quién sois.
Lanzarote la mira y la reconoce, sintiendo gran miedo de que ella lo descubriera; era ésta la mujer que más temÃa del mundo, pues sabÃa que habÃa causado daños muchas veces a él y a numerosos hombres valientes: no se atreve a descubrirse, pues teme que le sobrevenga algún mal, y a pesar de todo le contesta:
—Señora, soy un caballero andante de la casa del rey Arturo, compañero de la Mesa Redonda y caballero de la reina Ginebra, mi señora.
—Decidme vuestro nombre.
Le contesta que no lo sabrá por esta vez.
—¿No?
Morgana piensa entonces que es Lanzarote, el hombre del mundo al que más odiaba. Éste se iba a marchar cuando Morgana lo llama de nuevo y él se vuelve, disgustado, pues no la querÃa mucho.