Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entonces, desenvaina la espada y se la entrega a la reina, diciéndole:
—Señora, haced según vuestra voluntad.
La reina toma la espada y le pregunta al rey qué se debe hacer, matar al caballero o dejarlo vivir.
—Ciertamente —contesta el rey—, ha cometido tal daño a todas las doncellas del mundo que no debe escapar sin muerte, pero os lo ha enviado un caballero por el que quizás deberÃais librarlo de mayores penas: os aconsejo que le preguntéis quién lo envÃa.
—Buen señor —le pregunta la reina—, ¿quién fue el que os venció y os envió a mi presencia?
—Señor, el que os envió el ajedrez de oro.
Entonces el rey se echa a reÃr y lo mismo hacen todos los demás que oyen estas palabras.
—Señora —le dice la reina al rey—, ya sabéis quién es el que os lo ha enviado. Haremos lo que vos queráis.
—Por mi fe, yo no estarÃa de acuerdo en que se le hiciera mayor daño en el cuerpo; vos tampoco deberÃais permitirlo por amor a Lanzarote, que os lo ha enviado, pues es el hombre mortal que más nos ha servido a vos y a mÃ. Y aunque no nos hubiera hecho ningún servicio, es tan valiente que por su amor se deberÃa dejar libre de pena al que haya cometido un gran delito: por eso quiero que el caballero quede libre de todo por vos.