Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¿Qué ha sido? Que habéis estado tanto tiempo pensativo que no hay nadie que no lo haya tomado a mal, pues deberÃais hacer fiesta a todos los que han acudido a vuestra corte, mostrándoles alegrÃa; y, sin embargo, os quedáis meditabundo de tal forma que las lágrimas os corren por el rostro. SerÃa fea cosa si os compararan con un niño, pues se os ha tenido por uno de los hombres más sabios de cuantos existen.
—Galván, buen sobrino, mis pensamientos han tenido como resultado una cosa mala y una buena: mala, porque estaba pensando en la mayor vergüenza que he tenido desde que llevo corona, y que fue por el rey Ban de Benoic, que era de mis mejores vasallos y murió cuando venÃa a verme; ya se me han quejado por eso, pero no lo he reparado: asÃ, tengo la mayor vergüenza.
—Señor, ciertamente es razonable que de vez en cuando penséis en ello, pero hacedlo cuando sea útil; en cualquier caso, no es ahora el momento de lamentarse: acordaos del rey Ban y de su muerte cuando podáis sumar a vuestro pensamiento vuestro esfuerzo y decisión.