Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lanzarote, que se había levantado temprano en su alojamiento, cabalgó durante todo el día hasta la hora de nona y llegó un poco antes de vísperas al castillo que se llamaba Isla Lejana; era un lugar fuerte, bello y extraordinariamente rico, construido en una colina sobre roca viva; sólo tenía una entrada, tan estrecha que apenas podían pasar por ella dos caballeros de frente. Cuando Lanzarote ya estaba cerca se dio cuenta por muchas señales que era el castillo que le habían descrito, ya que le había preguntado a mucha gente a lo largo de su camino. Entonces alcanzó a un escudero que se dirigía al castillo; lo saluda y éste le dice que Dios lo bendiga. Luego, Lanzarote le pregunta que a quién sirve.
—Señor, sirvo a mi señor de ese castillo.
—Decidme si sabéis quién es el caballero al que tiene prisionero y al que su hijo ha acusado de traición.
—Señor, ¿os referís a Lionel, el primo de Lanzarote del Lago?
—Por ese os pregunto.
—Por Dios, aún no se encuentra aliviado y mañana es el día del combate. Y vos, ¿de dónde sois?
Le contesta que es de la casa del rey Arturo.
—¿Y queréis llevar a cabo el combate por Lionel contra el hijo del rey?
—Sí.