Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Bendito sea Dios que os ha traÃdo por aquÃ, pues por vos serán puestos en libertad los de la Colina Prohibida. Lanzarote, salisteis de la cárcel de Morgana en tal momento que habéis venido a esta tierra a vencer al mejor caballero de cuantos serán vencidos por las armas, pues las aventuras más hermosas del mundo serán llevadas a término esta misma semana y ningún caballero podrÃa soportar la mitad de las penas que vos soportaréis.
Después de decir esto, el ermitaño vuelve a cerrar la ventana por la que habÃa hablado con él y Lanzarote le dice:
—Señor, si Nuestro Señor quisiera que vuestras palabras fueran ciertas, se lo agradecerÃa más que cualquier otro pecador.
—Vete, que tienes mucho que hacer, no te entretengas.
Lanzarote se marcha y cuando llega al pie del estrecho sendero lo ve tan malo que a la fuerza tiene que desmontar; ata el caballo a un pino, del que manaba una de las fuentes más hermosas de la tierra; luego sube la colina con la espada desenvainada y el escudo al cuello: está completamente empapado en sudor antes de llegar arriba, pues las armas que lleva puestas le pesan mucho.