Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —SÃ, querrÃa que ya estuviera aquÃ.
—En breve llegará, si sois lo suficientemente atrevido, pues sólo hace falta que toquéis ese cuerno que cuelga del árbol y vendrá tan pronto como lo oiga. Ese caballo que hay ahà está preparado para vos; montad en él. Si sois de la casa del rey Arturo no recibiréis ningún daño, sino que seréis encerrado en aquella torre. Si no lo sois, no dejará de cortaros la cabeza. Ya os he dicho cuál es la costumbre de la colina: os podéis ir si queréis o tocar el cuerno, haced lo que prefiráis.
Lanzarote le contesta que en modo alguno se volverá; toma el cuerno, se lo coloca en la boca y toca tan alto que toda la colina retumba. Mira hacia la otra parte de la colina y ve una torre mediana, que estaba levantada como contra la gran fortaleza en la que vivÃa el señor del castillo. Después de tocar el cuerno, no tardó mucho en ver en las almenas de la torre mediana hasta catorce caballeros que le gritaban: «Caballero, tocas el cuerno para tu gran dolor. Por Dios, vuélvete y obrarás como prudente».
Lanzarote le pregunta al enano entonces:
—¿Quiénes son los caballeros que hay en las almenas de aquella torre mediana?
El enano le contesta que son los prisioneros de la casa del rey Arturo.