Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Decidme ahora, ¿habrá un dÃa que la fuente deje de hervir?
—¿Cómo? ¿No ha dejado de hacerlo?
—No, sino que sirgue hirviendo igual que antes, según me parece.
—Por mi cabeza, bien podéis ver que os digo la verdad cuando os afirma que estáis encendido por la lujuria y que un caballero más templado que vos vendrá, en vuestra vida y la mÃa: y podéis saber que es verdad, pues si fuerais vos el que deberÃais llevar a cabo las aventuras del Santo Grial, el calor de esta fuente habrÃa cesado con vuestra llegada. Pero ya que el fuego de la lujuria no se ha apagado en vos, a pesar de los méritos que tenéis como caballero, el calor de la fuente no se apagará. Ya os podéis ir de aquà cuando queráis, pues habéis puesto fin a las aventuras que podÃa terminar un caballero pecador; si vos fuerais tan sano e Ãntegro como será el buen caballero del que os he hablado, con las virtudes que hay en vos, estoy seguro de que esta aventura y las demás que hay difundidas por Gran Bretaña podrÃais llevarlas a cabo sin dificultad; pero habéis fracasado por los grandes pecados que os dominan.
—Ya que no puedo hacer nada más aquÃ, me voy a marchar encomendándoos a Dios. Os ruego, por la fe que le debéis a Dios, que no le deis noticias mÃas a nadie que por mà pregunte.