Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor caballero —le pregunta a Boores—, ¿sabéis a quién se parece de vuestra familia? Miradlo bien y mucho me extrañarÃa que no lo reconocierais rápidamente.
Boores no se atreve a decir lo que piensa, pues le parece que es Lanzarote; pero como sabe la verdad de la relación que tiene con la reina no se atreve a decir ni a reconocer lo que piensa. A pesar de todo, como tiene que contestar a lo que el caballero le pregunta, dice:
—Señor, pienso que se parece más a mi señor Lanzarote que a nadie.
—Por Dios, bien se debe parecer, pues procede de él tan ciertamente como vos de vuestro padre.
Al oÃr estas palabras, Boores se pone más contento que de ninguna otra cosa de las que oye; pregunta cómo se llama y le contesta que se llama Galaz. Lo toma entre sus brazos y lo besa con más gusto que nada de cuanto entonces habÃa, y llora sobre él de pena, diciendo:
—Señor, en buena hora habéis nacido, pues pienso que seréis guÃa y estandarte de vuestro linaje. Bendito sea Dios que me ha traÃdo hacia aquÃ, pues, por Dios, no me habrÃa puesto tan contento aunque me hubieran dado el mejor castillo del mundo; nada podrÃa compararse a esta noticia.