Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, me habéis dicho tales cosas que cumpliré vuestra voluntad. Sabed que en mala hora vio a la doncella a la que tiene prisionera, pues la tendrá que devolver o será privado para el resto de su vida de la tierra que tiene.
Dejaron entonces de hablar de esto, pues ya volvÃan los bohordadores. El rey les dice:
—Vamos.
Bajan de la muralla, y tenÃan los caballos dispuestos; montan y van calle abajo hasta el palacio principal. Allà dio el rey un golpe del que se habló mucho, pues al alcanzar a mi señor Galván, le grita:
—Galván, guardaos de mÃ.
Pica espuelas hacia él, sólo con el manto como lleva, lo coge por el costado y lo levanta de los arzones, poniéndolo sobre el cuello del caballo y llevándolo hasta la puerta ante todos los que estaban allÃ; unos y otros rÃen, diciendo que el rey es muy fuerte. Lanzarote le dice a la reina:
—Señora, nunca creà que mi señor el rey pudiera hacer eso, ni por todo el mundo.
—Lanzarote, sabed que mi señor ha sido el hombre más extraordinario de cuantos habéis visto y aún lo será, si tiene que hacerlo.
El rey desmonta a mi señor Galván y le dice: