Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Bello hijo de rey, os vais a ir y quiero que sepáis que no sois hijo mÃo, sino que fuisteis hijo de uno de los hombres más valientes que ha habido en el mundo, y de los mejores caballeros; vuestra madre era una de las damas más hermosas y bellas de cuantas han existido; pero no os voy a decir quiénes fueron, aunque lo sabréis en breve. Procurad ser tan hermoso de corazón como sois de cuerpo, pues tenéis toda hermosura que Dios puede darle a un niño: serÃa una gran desgracia si vuestro valor no es igual. Mañana por la noche pedidle al rey que os arme caballero; después, no os quedéis ninguna noche en su casa: marchaos por el paÃs en busca de aventuras y de cosas maravillosas, pues sólo asà lograréis méritos y recompensas; deteneos en cada lugar el menos tiempo posible, pero procurad obrar de tal modo que nadie vuelva a emprender una labor que vos hayáis dejado. Si el rey os pregunta quién sois vos o cómo os llamáis, o quién soy yo, decid que sólo sabéis que soy una dama que os ha criado; a vuestro escudero también le he prohibido que lo diga. Antes de irme, quiero que sepáis que no os obligué a cometer ninguna villanÃa al hacer que sirvierais a los dos infames que habÃa con vos, pues vos no sois más noble que ellos y los dos son primos vuestros; igual que en vos puse todo el amor que se puede tener a un niño al que se ha criado, lo mismo haré con ellos y los mantendré a mi lado cuanto pueda como recuerdo vuestro. Cuando Lionel tenga que armarse caballero aún me quedará Boores.