Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al oÃr Lanzarote que los dos niños eran primos suyos se alegra mucho y le dice a la dama:
—¡Qué bien habéis hecho diciéndomelo, pues ahora estoy mucho más a gusto porque pronto os consolaréis y porque me habéis dado una gran alegrÃa!
Entonces la dama se quita del dedo un anillo, se lo pone al niño y le dice que tiene la virtud de descubrir y hacer visibles todos los encantamientos. A continuación, lo encomienda a Dios, lo besa con ternura y le dice al marchar:
—Buen hijo de rey, ya sólo me queda por deciros que cuantas más aventuras peligrosas o llenas de engaños llevéis a término, más fácil os será emprender las siguientes, y las que dejéis sin acabar a pesar de vuestro valor y nobleza, todavÃa no ha nacido quien las realice. Y aún os dirÃa más, pero no puedo, pues el corazón me oprime y le falla la palabra. Marchaos ya, bueno y hermoso, noble y agradable, deseado por todas las gentes y amado más que todos los caballeros por todas las damas: asà seréis, bien lo sé.
Con esto, le besa la boca y el rostro, y los dos ojos, y se va con tal dolor que no se puede expresar. El niño siente gran pena y las lágrimas le brotan de los ojos. Corre hacia sus primos y, besándolos, le dice a Lionel: