Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se marchan los dos caballeros tan pronto como han oÃdo sus órdenes y se dirigen a la ciudad de Gaunes. Los que debieron permanecer en el combate se disponen a defenderse lo mejor que pueden, pues saben que van a morir o que quedarán afrentados si los apresan aquéllos en cuyas manos están. Van enfrentándose unos y otros y hasta después de mediodÃa no entran en combate todos los cuerpos del ejército.
Cuando llegó el último, se enfrentó con el séptimo, que era mandado por mi señor YvaÃn. Al verlo, mi señor Galván le dice a Héctor:
—¿Qué os parece esto?
—Me parece que todos los hombres de Claudás ya están en el campo de batalla, mientras que los nuestros todavÃa no, pues quedan dos mil y más que son los mejores caballeros del mundo y que si fueran a combatir, me parece que Claudás no podrÃa resistir durante mucho tiempo a los que tiene enfrente.
—Os digo que no hemos visto aún a la mitad de los hombres de Claudás, pues por más que hayan venido al campo de combate, no han llegado más de diez mil y creo que debe tener más de catorce mil entre caballeros y servidores. Por eso aconsejo que los nuestros vayan con prudencia y que no se desordenen, pues si no son capaces de reorganizarse pronto, pueden perder mucho, según creo.