Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Entonces se dirige a Boores y a Gueheriet, que estaban al frente de los dos últimos cuerpos del ejército, y les dice que no se muevan por nada que ocurra hasta que venga a buscarlos; y éstos le contestan que así lo harán. A continuación, mi señor Galván y Héctor entran en combate, desenvainan las espadas y dan grandes golpes por todas partes, derribando a todos los que encuentran; matan caballeros y caballos y realizan tales proezas con las armas que nadie que los vea deja de temer encontrarse con ellos: los reconocen como muy valientes y buenos caballeros los que nunca los habían visto.
De esta forma van por el combate los dos compañeros, golpeando y matando, causando daño a la gente de Claudás como a los que no amaban por nada; los más valientes les abren paso, temiendo los grandes golpes que les ven dar y tienen suerte, pues no hay enfrentamiento al que vayan con el que no terminen rápidamente mediante las espadas cortantes; avanzan de tal forma que llegan al cuerpo del ejército mandado por Claudín, en el que estaba el mismo rey. Se acercan y Claudín ve las maravillas que realizan, y dice a su primo Canart:
—Mirad aquellos dos caballeros, qué bien conocen y llevan a cabo su oficio, que remueven a los nuestros con los golpes que dan. Por Dios, nunca vi dos hombres que hicieran proezas tan dignas de alabanza.