Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Quiero que se quede conmigo mientras yo viva, pues lo amo con tan gran amor que morirÃa al punto si se separara de mÃ, porque ya no tengo consuelo de todas mis pérdidas y de todas mis desgracias.
Aglován se calla y empieza a hablar de otras cosas.
Cuando llegó la hora de comer, comieron abundantemente, pero no hay nada que le agrade tanto a Aglován como la belleza de su hermano y se dice a sà mismo que serÃa gran lástima que un niño tan hermoso pasara su juventud junto a su madre, pues no puede ser que siendo caballero a la edad que tiene, no logre grandes alegrÃas, si Dios se ocupa de él, pues pertenece por todos los lados a familia de buenos caballeros; si pasa la edad de la juventud y llega a los treinta años sin haberse acostumbrado a la caballerÃa, no conseguirá grandes cosas con las armas, y será pena si no es caballero.
Mientras estuvieron en la mesa, no dejó de pensar en esto. Luego, Aglován fue a distraerse a un jardÃn que habÃa detrás de la casa de su madre. Su madre le envió a Perceval para que lo acompañara y el muchacho, al que le agradaba y deseaba la compañÃa de su hermano más que la de su madre, encontró a Aglován echado bajo un manzano; lo saluda afable y se sienta a su lado. Aglován lo recibe con dulzura y empieza a preguntarle si irá con él a la corte para ser caballero.