Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —No deseo nada tanto como ser caballero, si Nuestro Señor quiere; si pensara que me llevarÃais a la corte del rey Arturo y que harÃais que me nombraran caballero, me marcharÃa con vos en cuanto os fuerais.
—Buen hermano, si tanto deseáis ser caballero, me parece bien y os prometo lealmente que os llevaré tan pronto como me marche de aquÃ, y será enseguida, pues de ninguna forma me quedaré mucho más tiempo en esta tierra. Pero no quiero que habléis del asunto, pues si mi señora se entera, hará que os custodien tan de cerca que no os podréis marchar.
El niño le contesta que no se lo dirá a nadie, ni a hombre, ni a mujer.
Aglován permaneció allà cuatro dÃas, y fue muy bien servido y muy agasajado por su dama y por todos los del lugar. El quinto dÃa, le preguntó su hermano Perceval:
—¿Qué vais a hacer?
—No me voy a quedar más tiempo, sino que me iré mañana por la mañana. ¿Os quedaréis u os vendréis conmigo?
—Señor, os prometà que me irÃa con vos y cumpliré siguiéndoos en cuanto os pongáis en marcha.
—Entonces será necesario que lo hagamos de tal forma que mi señora no se dé cuenta, ni los demás que están aquÃ, pues si se da cuenta, hará que os custodien de tan cerca que no podréis escaparos.