Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Porque sois demasiado joven y yo soy mucho más grande y más fuerte que vos.
—Me da igual por qué lo hacéis, si prometéis dejarme ver a la doncella cuando se despierte.
—Asà os lo prometo.
El muchacho se aleja del pabellón y se vuelve hacia una cabaña galesa que estaba a menos de un tiro de arco de allÃ; ante ella estaban sentadas dos doncellas muy bien vestidas. Se dirige hacia ellas con la espada en la mano derecha y el yelmo en la izquierda; no se movieron al verlo, pero una le dijo a la otra:
—¡Dios, qué hermoso caballero es el que viene!
—Ciertamente, el más bello del mundo; sea en mala hora por lo cobarde que es.
—Por Dios, tenéis razón, y no es caballero ya que no se atrevió a ver a mi señora, que es la más hermosa del mundo, por miedo a su guardián.
El muchacho oye perfectamente lo que están diciendo, se detiene y les responde:
—Es cierto, tenéis razón.