Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Ella lo hace asÃ, soltando la cadena que tenÃa atada a la barca y sale del lago. Los dos guardianes se marchan sin más. En esto, llegan cuatro criados con un pabellón cargado en una acémila: lo montan cerca de allà y preparan abundante comida; eran servidores del caballero que habÃa acompañado al muchacho. Cenaron y, después, la doncella ordenó que prepararan tres camas. El muchacho la mira y le pregunta que por qué manda que haga tres camas.
—Para vos, para este caballero y para mÃ.
—¿Para m� Yo me acostaré a vuestro lado.
—No.
—SÃ.
—Bueno, si queréis.
—Os dejo libre.
Se acuestan y duermen hasta el dÃa siguiente.
Por la mañana, después de levantarse, le dice el muchacho al caballero:
—Buen señor, llevadme a donde me tenéis que llevar.
—Con gusto, con la condición de que si la conquistáis, que sea para mÃ.
—De acuerdo.
Montan ambos y llevan también a la doncella; de este modo llegan al poyo.