Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al cabo de este tiempo llegó a la corte del rey Arturo la noticia de que la Dama de Nohaut no había sido liberada aún. Keu, el senescal, le dijo entonces al rey:
—¿Creéis que un hombre tan joven puede cumplir con su deber en una situación tan apremiante? Enviadme a mí, pues es necesario un hombre valiente y esforzado.
El rey se lo concede y Keu cabalga hasta llegar a Nohaut, a donde envía por delante a un escudero. Al enterarse de su llegada, la dama y sus gentes montan, salen a su encuentro y lo reciben con mucha alegría. El caballero novel iba también en la comitiva, ya completamente restablecido.
—Señora, mi señor el rey me envía para que entre en combate por vos; me hubiera enviado a mí o a otro hace tiempo, pero un caballero novel le pidió ese don y él tuvo que concedérselo. Cuando el rey se enteró de que vuestra situación seguía igual, me envió para que yo la resolviera.
—Señor, muchas gracias a mi señor el rey, al caballero que envió antes y a vos. El otro caballero no abandonó su deber; al contrario, lo hubiera cumplido el primer día, pero a mí no me corría prisa, pues él estaba herido y ya está curado. Ahora cumplirá con su deber.